
Petróleos Mexicanos (Pemex) separó de sus cargos a tres funcionarios luego de detectar inconsistencias en la información relacionada con un derrame de hidrocarburos en el Golfo de México.
Según la empresa, las investigaciones internas identificaron omisiones y reportes incompletos sobre la magnitud del incidente, así como fallas en la comunicación hacia niveles directivos. Hasta el momento, no se han detallado públicamente los cargos específicos de las personas separadas.
El derrame se originó en febrero en la plataforma Abkatún, dentro del complejo Cantarell. Aunque la fuga fue detectada, pasaron varios días antes de ubicar su origen exacto y contenerla, lo que permitió la expansión del hidrocarburo.
El incidente afectó zonas costeras de distintos estados del Golfo de México, con impactos ambientales y posibles repercusiones en actividades como la pesca y el turismo.
Pemex informó que la separación de los funcionarios forma parte de un proceso administrativo en curso, mientras continúan las investigaciones para determinar responsabilidades. La empresa sostiene que la situación se encuentra bajo control
El caso ha puesto en evidencia posibles fallas en los protocolos internos de reporte y respuesta ante emergencias, así como la importancia de una comunicación oportuna y transparente en este tipo de incidentes.

