Una reunión enfocada en el tema de la masculinidad ha generado polémica en Jalisco, donde este viernes se llevará a cabo el evento “Masculinidad Sin Miedo”, con la participación de figuras como Jordan Peterson. La controversia surge no solo por los perfiles de algunos ponentes, sino también por el posible uso de recursos públicos en su organización.
De acuerdo con reportes locales, un comité habría autorizado alrededor de 400 mil pesos para cubrir gastos como honorarios, hospedaje y promoción. Sin embargo, posteriormente autoridades estatales y municipales negaron haber financiado el encuentro, pese a que sus logotipos aparecían inicialmente como patrocinadores del evento.
El acceso a la cumbre no es gratuito: los boletos alcanzan precios de hasta 430 dólares, lo que ha intensificado las críticas sobre su carácter lucrativo y el posible respaldo institucional. Además, el contenido del evento ha sido señalado por promover posturas alineadas con valores tradicionales y religiosos, lo que abre el debate sobre la separación entre Iglesia y Estado en México.
La polémica escaló al ámbito nacional cuando la presidenta Claudia Sheinbaum pidió que el gobierno de Jalisco aclare la situación y el origen de los recursos.
Organizaciones civiles también han alzado la voz. Colectivos defensores de derechos humanos presentaron denuncias formales para exigir transparencia y una investigación sobre el posible uso indebido de fondos públicos. Activistas advierten que resulta preocupante destinar dinero a este tipo de eventos en un contexto donde persisten altos niveles de violencia contra las mujeres.
Las cifras reflejan la gravedad del problema: en los primeros meses del año se han registrado cientos de asesinatos de mujeres, miles de casos de agresión sexual y una gran cantidad de llamadas de emergencia relacionadas con violencia de género.
Entre los participantes anunciados también figuran el actor Eduardo Verástegui, así como figuras del deporte como Carles Puyol y Ricardo Kaká (este último aún por confirmar), además de representantes religiosos.
Mientras tanto, la desaparición de los logotipos de instituciones públicas y de marcas privadas en la lista de patrocinadores ha dejado más dudas que respuestas sobre quién respalda realmente el evento.

