Japón se mantiene en estado de alerta ante la posibilidad de un segundo terremoto de gran magnitud, luego de que un fuerte sismo sacudiera el norte del país y provocara una advertencia de tsunami.
El movimiento telúrico, de magnitud cercana a 7.7, ocurrió frente a la costa noreste y generó evacuaciones en varias zonas costeras ante el riesgo de olas de hasta tres metros.
Aunque el tsunami registrado fue menor al esperado —con olas de menos de un metro—, las autoridades no han bajado la guardia y mantienen vigilancia constante ante posibles réplicas o un sismo mayor.
Expertos han advertido que existe una probabilidad ligeramente mayor de que ocurra un terremoto más fuerte en los próximos días, incluso de magnitud superior a 8, lo que ha llevado a reforzar las medidas de prevención.
Más de 170 mil personas fueron alertadas o evacuadas en distintas regiones, mientras servicios como trenes y carreteras fueron suspendidos de forma temporal.
Hasta el momento, no se reportan daños graves ni víctimas mortales, pero el gobierno ha pedido a la población mantenerse preparada y seguir las indicaciones de emergencia.
Japón, ubicado en el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, es una de las zonas con mayor actividad sísmica en el mundo, por lo que este tipo de eventos mantiene en constante alerta a las autoridades.

