Especialistas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) han logrado importantes avances en la regeneración de hueso, cartílago, músculo y tejido adiposo mediante el uso de células madre, lo que representa un paso relevante en la medicina regenerativa en México.
El proyecto se basa en el uso de células troncales mesenquimales, extraídas principalmente de la médula ósea, las cuales tienen la capacidad de transformarse en distintos tipos de tejidos del cuerpo humano.
De acuerdo con los investigadores, estas células no solo permiten regenerar estructuras como hueso o músculo, sino que también tienen potencial para formar tejidos más complejos, como los del corazón o el sistema nervioso.
El proceso consiste en colocar estas células en estructuras diseñadas con impresoras 3D, conocidas como “andamios”, que sirven como base para que crezcan nuevos tejidos adaptados a las necesidades del paciente.
La investigación es liderada por especialistas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, en colaboración con la Escuela Superior de Medicina del IPN y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Actualmente, el desarrollo se encuentra en fase experimental, pero el siguiente paso será aplicar estos tejidos en pacientes bajo regulación sanitaria, lo que podría abrir nuevas opciones para tratar lesiones que antes se consideraban difíciles o imposibles de curar.
Este avance posiciona a México dentro del campo de la medicina regenerativa, donde países como Estados Unidos, España y Alemania también han logrado progresos importantes.

