El gobierno de México confirmó la cancelación del proyecto turístico “Perfect Day México”, impulsado por la empresa crucerista Royal Caribbean en Mahahual, Quintana Roo, luego de semanas de presión ambiental, social y política por el posible daño ecológico que ocasionaría en la región del Caribe mexicano.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena, declaró públicamente que el proyecto “no se va a aprobar”, dejando claro que las autoridades federales rechazarán la autorización ambiental necesaria para su construcción.
El megaproyecto contemplaba la construcción de un enorme parque acuático, zonas recreativas, infraestructura turística y espacios exclusivos para turistas de cruceros bajo el nombre de “Perfect Day México”, similar a otros complejos desarrollados por Royal Caribbean en el Caribe. La inversión multimillonaria buscaba convertir a Mahahual en uno de los destinos más importantes para el turismo de cruceros en América Latina.
Sin embargo, ambientalistas, científicos y habitantes locales denunciaron que la obra representaba un riesgo para manglares, arrecifes coralinos y ecosistemas marinos cercanos al Sistema Arrecifal Mesoamericano, considerado uno de los más importantes del planeta.
Organizaciones civiles señalaron además que el proyecto podría afectar el acceso público a playas, alterar la vida comunitaria y generar impactos irreversibles en especies marinas protegidas como tortugas y corales.
La polémica creció rápidamente en redes sociales y plataformas digitales, donde una petición internacional para detener el proyecto logró reunir millones de firmas. La presión pública terminó colocando el tema en el centro del debate ambiental en México.
Por su parte, representantes de Royal Caribbean lamentaron la decisión y aseguraron que gran parte de la discusión pública se realizó con información incompleta sobre el proyecto. La empresa defendió que el complejo contemplaba medidas ambientales y oportunidades económicas para la región.
Sectores empresariales y turísticos también mostraron preocupación por la cancelación, argumentando que Mahahual podría perder empleos, inversión extranjera y crecimiento económico derivado de la llegada de miles de turistas internacionales.
No obstante, grupos ambientalistas calificaron la decisión como una victoria ciudadana y un precedente importante en la defensa de ecosistemas costeros frente al turismo masivo.
El caso ha abierto nuevamente el debate sobre el modelo turístico que México busca impulsar en zonas naturales sensibles, especialmente en el Caribe, donde el crecimiento acelerado de infraestructura turística continúa generando tensiones entre desarrollo económico y conservación ambiental.

