La Fiscalía General de la República (FGR) desmanteló una red de empresas conocidas como “petrofactureras”, presuntamente utilizadas para simular operaciones y encubrir actividades relacionadas con el llamado huachicol fiscal.
De acuerdo con las investigaciones, estas empresas funcionaban como factureras, es decir, emitían comprobantes falsos para justificar la compra, transporte y venta de combustible ilegal, permitiendo así evadir impuestos y ocultar el origen ilícito de los hidrocarburos.
El huachicol fiscal es una modalidad más sofisticada del robo de combustible. A diferencia de la extracción ilegal de ductos, este esquema consiste en introducir o comercializar combustibles de manera fraudulenta, muchas veces disfrazándolos como otros productos para evitar el pago de impuestos como el IEPS o el IVA.
Este tipo de prácticas representa un golpe importante a las finanzas públicas. Tan solo en años recientes, autoridades han detectado fraudes por miles de millones de pesos relacionados con contrabando y evasión fiscal en el sector energético.
Además, investigaciones han revelado que estas redes no operan de forma aislada, sino mediante estructuras complejas que incluyen empresas fachada, prestanombres y vínculos con actores del sector energético y aduanal.
En algunos casos, este esquema ha alcanzado dimensiones millonarias. Reportes recientes indican que redes similares han simulado operaciones por decenas de miles de millones de pesos mediante más de 40 empresas involucradas.
Especialistas advierten que el huachicol fiscal se ha convertido en uno de los principales mecanismos de evasión en México, generando pérdidas millonarias para el Estado y fortaleciendo a grupos delictivos que diversifican sus fuentes de ingreso más allá del narcotráfico.
Ante este panorama, la FGR mantiene abiertas diversas líneas de investigación para identificar a los responsables y desarticular completamente estas redes.

