La seguridad de los datos personales de millones de mexicanos vuelve a estar bajo la lupa. Especialistas en ciberseguridad alertaron sobre un presunto hackeo que habría comprometido alrededor de 1.7 millones de expedientes clínicos vinculados al sistema de salud federal.
De acuerdo con los reportes difundidos por expertos en seguridad informática, los ciberdelincuentes habrían obtenido acceso a una base de datos que contiene información médica y personal de pacientes atendidos en instituciones públicas de salud. Entre los datos presuntamente expuestos se encontrarían CURP, RFC, correos electrónicos, fechas de nacimiento y otros registros sensibles relacionados con la salud de los usuarios.
Las alertas aumentaron debido a que algunos expedientes podrían contener información especialmente delicada, como antecedentes médicos, discapacidades, identidad de género, orientación sexual o pertenencia a comunidades indígenas, datos que por ley deben recibir un nivel elevado de protección.
Según especialistas, una filtración de esta magnitud podría abrir la puerta a delitos como robo de identidad, fraudes financieros, extorsiones o intentos de manipulación mediante el uso de información privada de las personas afectadas.
El caso resulta especialmente relevante porque ocurre mientras el gobierno federal impulsa la creación de un expediente clínico digital único para integrar la información médica de millones de ciudadanos en una sola plataforma nacional.
Hasta el momento, las autoridades no han confirmado públicamente el alcance total de la presunta vulneración, por lo que continúan las investigaciones para determinar si efectivamente existió una extracción masiva de información y cuántos ciudadanos podrían verse afectados.

