Monterrey, Nuevo León. — La selección nacional de Japón se vio obligada a modificar sus planes de preparación rumbo a la Copa Mundial 2026 luego de encontrar en malas condiciones las instalaciones que le habían sido asignadas para sus entrenamientos en Nuevo León.
De acuerdo con diversos reportes, el equipo japonés tenía programado trabajar en el centro de entrenamiento de Tigres, pero el estado del terreno de juego, afectado por las recientes lluvias, impidió que las actividades se desarrollaran con normalidad.
Ante la situación, la delegación asiática fue trasladada a las canchas de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sin embargo, estas instalaciones tampoco habrían cumplido con las condiciones esperadas para una preparación de alto rendimiento, lo que generó preocupación entre los integrantes del equipo.
La principal inquietud de la selección japonesa estuvo relacionada con el riesgo de lesiones para sus futbolistas, especialmente a pocos días de su participación en la justa mundialista.
Versiones difundidas por medios deportivos señalan que el malestar dentro de la delegación fue considerable e incluso se llegó a contemplar la posibilidad de abandonar las instalaciones y buscar alternativas fuera de la sede originalmente asignada.
Finalmente, Japón encontró una solución al trasladar sus entrenamientos a las instalaciones de los Rayados de Monterrey, donde pudo continuar con su preparación de cara a sus próximos compromisos.
La selección japonesa disputará su segundo encuentro de la fase de grupos frente a Túnez el próximo 20 de junio en el Estadio Monterrey, uno de los escenarios que formarán parte de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Un llamado de atención para la organización
Aunque el incidente fue resuelto, el caso ha encendido el debate sobre el estado de algunas instalaciones deportivas utilizadas como apoyo durante el Mundial.
La situación resulta especialmente sensible debido a que México comparte la organización del torneo con Estados Unidos y Canadá, por lo que cualquier problema relacionado con infraestructura, logística o atención a las selecciones visitantes puede impactar en la imagen internacional del país.
Aún faltan varios encuentros por disputarse, pero lo ocurrido con la selección japonesa deja una pregunta abierta: ¿están todas las instalaciones complementarias realmente preparadas para recibir a equipos de talla mundial?

