Ciudad de México. — A pocos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la Ciudad de México enfrenta un desafío adicional: el crecimiento de las movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que mantiene protestas, bloqueos y un plantón indefinido en distintos puntos de la capital.
Las manifestaciones se han intensificado en medio de negociaciones con el Gobierno federal, mientras miles de visitantes nacionales y extranjeros se preparan para llegar a una de las principales sedes del torneo internacional. La situación ha generado preocupación por los efectos que podría tener sobre la movilidad y la logística en la capital del país.
Entre las principales demandas del magisterio se encuentran mejoras salariales, modificaciones al sistema de pensiones y la revisión de reformas educativas implementadas en administraciones anteriores. Los docentes han señalado que continuarán con sus acciones hasta obtener respuestas concretas a sus exigencias.
Por su parte, el Gobierno federal ha reiterado su disposición al diálogo y ha llamado a mantener las protestas de manera pacífica. La presidenta Claudia Sheinbaum ha expresado confianza en que las negociaciones permitan alcanzar acuerdos antes del inicio del torneo.
El conflicto ocurre en un momento especialmente sensible para la capital mexicana, que se prepara para recibir miles de aficionados y ser observada por millones de personas en todo el mundo durante la celebración del Mundial. La coincidencia entre ambos acontecimientos ha colocado el tema educativo y laboral en el centro de la conversación nacional.
Mientras continúan las mesas de negociación, autoridades y organizadores mantienen los preparativos para el arranque de la justa mundialista, en medio de la expectativa por el desenlace de uno de los conflictos sociales más visibles de los últimos meses.

